jueves, 30 de diciembre de 2010

The End

Apenas 20 horas para que se acabe el año definitivamente. Apenas un día. No sé si es que han pasado tantas cosas o que realmente mi memoria no llega a alcanzar, pero no consigo recordar el año entero. Enero ahora mismo se me antoja lejano. Y la verdad, este año ha sido para recordar, aunque tenga que esforzarme.
2010 ha sido el año en el que me han quitado el aparato y ese día fue uno de los días más felices de mi vida. Ha sido el año en que cumplí los 16 años tan esperados. El año que entré por primera vez a una discoteca y supe lo que significaba la palabra fiesta. El año del campamento de semana santa con los scouts, uno de los mejores la verdad, el año que menos estudié de toda mi vida. El campamento de verano que no puede terminar por que tenía que vivir una de las experiencia más asombrosas de mi vida, cruzar el charco, viajar a Estados Unidos, a los 16 años, increíble. Como increíble fue el viaje. New York, Washington DC, Baltimore y muchas cosas más, nuevos amigos, experiencias y recuerdos. Y como la vida es como una montaña rusa, que unas veces estás en lo alto y otras veces bajas y tocas fondo, me tocó vivir el peor momento de mi vida, Álvaro, un amigo scout, murió repentinamente el once de noviembre, lloré como nunca había llorado y comprendí lo dolorosa que puede llegar a ser la vida por culpa de la muerte. Y me prometí a mi mismo que nunca dejaría que nadie dejara este mundo sin saber le quería, aunque fuera un poco. Llegaron las navidades, tan rápido como se esfumarán el año que viene.Y pronto, este año que muchos dicen que ha sido asombroso, increíble e inolvidable, quedará en el pasado y dará pie a otro mucho más asombroso, increíble y, seguro, que, también, inolvidable.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Hoy por la mañana

Salí a correr por la mañana. Era la primera que hacía footing desde que dejé de jugar al fútbol el año pasado. Pasa factura, llevo un año sin hacer nada de deporte, y se nota. Hoy he aguantado, más o menos, unos quince minutos sin parar, yo quiero más. 
¿Por todo se empieza no? Hoy haré quince minutos, pero puede que mañana haga 16 ó 20, el caso es ir mejorando. La verdad que no sé ni para que lo hago, o sí, pero es mejor no desvelarlo. 
Lo mejor es cuando acabas, te invade una sensación de tranquilidad, de que estas satisfecho con tu trabajo, con tu esfuerzo. Los expertos dicen que cuando haces deporte se liberan unas hormonas llamadas Herdorfinas, que generan felicidad y bienestar en uno mismo. ¿Vaya chorrada no? Pues no, cuando acabas te sientes exactamente cómo dicen, feliz y satisfecho. Opino que esta debería ser la única razón que nos empujara a hacer  todas aquellas cosas que deseamos, alcanzar la felicidad, cuanto más, mejor. Y que no importe cuándo, cómo y dónde. Simplemente por qué, porque me hace sentir bien, agusto y feliz.

martes, 28 de diciembre de 2010

Esta es mi primera entrada. Mi primara publicación. Me han contado que esto es como una especie de diario, un lugar donde poner lo que te pasa en la vida, lo que piensas y lo que opinas. Un sitio web donde ser libre, donde nadie, absolutamente nadie, te diga qué poner y cómo ponerlo.
Espero que pueda experimentar todo esto que dicen y que a través de esta página sea un poco más libre de lo que ya soy.